Qué pasa cuando se mezclan
La lavandina reacciona con los ácidos, como el vinagre, y libera cloro gaseoso. Con el amoníaco pasa algo parecido: se forman cloraminas. En los dos casos son gases tóxicos que irritan los ojos, la nariz y las vías respiratorias.
Por eso el Ministerio de Salud recomienda no combinar la lavandina con ningún otro producto de limpieza.



